Hulin expone en este libro los interrogantes y los mecanismos que desencadenan el misticismo, debate sobre la posibilidad de que los hombres de alta espiritualidad estén o no locos, y compara casos registrados como los de Santa Teresa, Thomas de Quincey o Aldous Huxley. Repasa los elementos que pueden inducir momentos de anulación del ser, de comunión con la naturaleza, de disipación del tiempo y el espacio, como son todos los momentos místicos, desde las drogas hasta la religión pasando por el ascetismo. El tono es denso y difícil al principio, pero las ideas están muy bien estructuradas y al final resulta esclarecedor. Básico para introducirse en otros más autores (Henri Michaux, Aldous Huxley, Freud o Romain Rolland), y en culturas místicas sabiendo por dónde se pisa.