Pantagruel, François Rabelais
Un libro increíblemente divertido para ser del s. XVI y bromear con temas que ahora nos quedan tan lejanos como la Biblia, la escolástica o el latín. Pantagruel es un gigante grotesco, escatológico, pero al que Rabelais hace responsable de todos los hechos y maravillas de la Francia renacentista. A Pantagruel se le van uniendo amigos como el sabio Epistemon o el astuto Panurgo. Entre todos vivirán capítulos memorables como cuando Panurgo se venga de una dama que le ha rechazado rociándola con jugos de perra en celo y consiguiendo que 600 014 perros la persigan durante una procesión, o cuando explican el origen de la diferencia de leguas entre países (unas jóvenes parejas debían poner un marcador cada vez que se detuvieran a retozar, y al irse alejando de Francia y cansándose, las leguas se iban haciendo cada vez más largas).
Imaginativo, original y muy, muy entretenido, a este libro se le relaciona con el posterior-anterior "Gargantúa", y tiene en él no sólo el germen de la novela moderna, sino el del surrealismo y el del absurdo del s. XX.


