L'écume des jours, Boris Vian
Anguilas que salen por los grifos, policías que se llaman todos Douglas, coleccionistas de todo lo que escriba un trasunto de un famoso filósofo llamado Jean Sol Partre, pistas de hielo para patinar, flores que crecen en los adoquines, pianos que mezclan cócteles cuando se toca en ellos, nenúfares letales que anidan en los pulmones...
Boris Vian convierte la prosa en poesía y la poesía en realidad en esta novela, el producto de lo que sería el surrealismo tomado literalmente o de lo que sería el mundo visto con los ojos de un escritor. El amor de Colin y Chloë, el de Chick y Alice, el de Nicolas e Isis, es un amor rodeado de fantasías y magia cotidiana, pero tan real como lo era la vida en 1946. "La espuma de los días" esconde en sus páginas la tragedia, pero inundada de múltiples intentos por reconstruir el mundo de la posguerra en literatura. Que emocione sesenta años después demuestra que Boris Vian lo consiguió.


