First day, first impressions
En Vancouver se respira calma. A pesar de que todo el mundo está en la calle, y de que hay obras en el centro, no se oye ni un sólo ruido en el centro de la ciudad. Y cuando vimos una manifestación de "Paramedics" nos quedamos boquiabiertos al ver que estaban perfectamente alineados por filas y que gritaban las consignas armónicamente. La ciudad es como un decorado de cristal y espejos abarrotada de árboles que además da al mar. ¡Vancouver lo tiene todo! Lo seguro es que de momento nos tiene a nosotros.

Pero estamos lejos de llevarnos algo de todo eso. Aunque Fernández ya se ha comprado un gorro que le hace parecer más norteamericano, Galván le ha compuesto una canción al Stanley Park y yo me estoy planteando seriamente "perder" el avión de vuelta, Vancouver no nos ha contagiado todavía sus buenas costumbres. Esos tres que gritan y ríen por la calle son los españoles. Esos tres que van por el parque asustando a los patos (y a alguna viejecita) son los españoles. Esos tres que se olvidan de dejar propina y encima pretenden ligar con las camareras son los españoles. Hispanic panic!



Hugo dijo
Bieeen! Mas quiero maaas! Un abrazo a toodooooos!!!
9 Octubre 2008 | 01:02 AM