Decir que la Historia General de las Drogas de Escohotado es una obra monumental es quedarse corto. 1170 páginas, más un apéndice de 200, una bibliografía de 40, un índice de 15... no es lo que se dice una lectura fácil. Si además cada uno de sus 36 capítulos (más su Prólogo y su Epílogo) es tan denso o más que el anterior, y acumula innumerables datos y referencias, está claro que la experiencia de sumergirse en el libro es cuanto menos memorable.

Recorreremos la Historia del hombre, desde la Era Pagana hasta los días actuales del Estado - Protector, pero tirando del hilo poco habitual de la droga. Desde los tiempos en que los sacrificios de sangre fueron sustituidos por rituales con sustancias poco menos que sospechosas (para asegurar el misticismo y la experiencia religiosa) hasta los imperios de la Droga y la tiranía de la DEA, Escohotado nos abre los ojos a un mundo sumergido en drogas, a unas sustancias que siempre han acompañado al hombre en su devenir y que siempre se han consumido, de una manera u otra.

¿Sabía usted que el cáñamo ya aparece citado por Herodoto? ¿Que en los Ritos de Eleusis se administraba cornezuelo del centeno a los prohombres romanos? ¿Que en Egipto el opio estaba a la última moda? ¿Que la Biblia ensalza el vino en sus páginas? ¿Y que el Corán nunca lo prohibe explícitamente en las suyas? ¿Que Paracelso consideraba el opio la "piedra de la Inmortalidad" y llevaba siempre un poco encima? ¿Que George Washington cultivaba marihuana para su consumo? ¿Que la Constitución de Estados Unidos está escrita sobre papel de cáñamo? ¿Que Bismarck era adicto a la morfina? ¿Que los laboratorios Bayer desarrollaron y comercializaron la heroína como medicamento ¡para la tos!? ¿Que Robert Louis Stevenson escribió "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" en tres días gracias a la cocaína que se inyectaba? ¿Que el Papa León XIII bebía vino mezclado con cocaína? ¿Que Coleridge tomaba medio litro de láudano al día? ¿Que la Batalla de Londres se ganó gracias a las anfetaminas que tomaban los soldados ingleses en la Segunda Guerra Mundial?

Todas estas sorpresas, junto a datos de sobra conocidos (como las amanitas muscarias que se untaban las brujas medievales en el palo de escoba y que luego se restregaban contra la entrepierna para "volar") le sirven a Escohotado para hilvanar una visión sobre el problema de las drogas valiente, original y sobre todo, sensata. Que las drogas suponen uno de los más grandes males a los que ha hecho frente la Humanidad es algo que nadie discute. Pero que la ilegalización de sustancias, la persecución de adictos y la criminalización a la que lleva la existencia de mafias y mercados negros no son la solución más idónea es algo que nos queda aún más claro después de la lectura de este libro.

Historia General de las Drogas no es sólo un repaso cronológico sobre los distintos momentos que han atravesado las sustancias psicotrópicas y los usos que el hombre les ha dado. Es también un alegato contra la tiranía de las leyes que, en contra de los principios democráticos más elementales, intentan protegernos de nosotros mismos, en contra de la represión de unas instituciones que no hacen más que empeorar el problema; es una defensa de la educación y la información antes que el castigo y la prohibición.

Edúquense. Infórmense. Lean a Escohotado.